REFLEXIONES
Para
prevenir conductas violentas en un adolescente, los padres deben partir de la
educación mediante el ejemplo, la constancia y la coherencia, desde la infancia
de su hijo. Si los padres resuelven sus conflictos dialogando, los hijos
aprenderán a actuar de igual forma cuando tengan que enfrentarse a sus propios
problemas. También es importante que los padres sean constantes y coherentes en
el cumplimiento de las normas, de igual forma que a un hijo se le debe reforzar
positivamente una buena conducta, los padres deben castigarle (sin violencia)
para corregir una conducta inapropiada. Conversar con los hijos y transmitir
valores como la generosidad, el respeto a los demás, la justicia, el deber,
etc., son valores contrarios a la violencia que ayudarán a formar una
personalidad no violenta y madura.
Por
otro lado, se debe evitar mediante el diálogo que el adolescente tenga
sentimientos de venganza o rencor. Detectar previamente los factores de riesgo
presentes en algunos adolescentes es una de las formas de prevenir la violencia
y sus nefastas consecuencias. También, se deben focalizar las acciones de
prevención hacia la detección y abordaje precoz de la violencia familiar,
consumo de sustancias tóxicas, abuso sexual y depresión.

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